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El verdadero valor de la ciberseguridad: generar crecimiento, no solo mitigar riesgos

Kirey

  

    Los analistas coinciden en considerar la ciberseguridad como un activo estratégico para cualquier empresa. Según Gartner, el 85 % de los directores generales cree que la división gestionada por el CISO contribuye de manera decisiva al crecimiento del negocio, y los datos recopilados por EY Global Cybersecurity Leadership Insights de 2025 van en la misma línea. En este caso, los analistas consideran que la ciberseguridad contribuye, en promedio, entre el 11 % y el 20 % del valor total generado por las iniciativas empresariales de amplio alcance. 

    A pesar de estas evidencias, la realidad parece diferente, casi paradójica. Según EY, los presupuestos destinados a la ciberseguridad han disminuido en los últimos dos años, pasando del 1,1 % al 0,6 % de la facturación de las empresas; además, más de la mitad de los CISO afirman tener dificultades para participar en las fases estratégicas de los proyectos, es decir, cuando se define su dirección y su alineación con los objetivos empresariales. 

    ¿Cómo se explica esta paradoja? ¿Por qué una función capaz de facilitar el crecimiento, la innovación y la competitividad sigue siendo tratada como un centro de costes? Y, sobre todo, ¿de qué manera concreta genera valor para la empresa la ciberseguridad, además de reducir los riesgos? 

    De la gestión del riesgo a la creación de valor 

    Durante años, la seguridad informática se ha considerado una función puramente defensiva, cuya tarea consistía en gestionar de la mejor manera posible la superficie expuesta a las amenazas cibernéticas, garantizar el cumplimiento normativo y proteger el perímetro informático de la empresa. Siempre ha sido una actividad necesaria, pero inadecuada para generar ingresos.  

    Internamente, los responsables de la seguridad podían ser percibidos como obstáculos potenciales para la innovación, al igual que el departamento jurídico; en otras palabras, eran los que decían «no» —para proteger a la empresa— a las iniciativas de transformación más ambiciosas. 

    Aumentan las amenazas, las normas son cada vez más estrictas 

    El aumento de las amenazas informáticas y el endurecimiento del marco normativo han convertido a los responsables de la seguridad informática en figuras centrales en el contexto empresarial. Sin embargo, este indudable reconocimiento no se ha traducido automáticamente en recursos adecuados o en un nuevo posicionamiento estratégico. Como señala EY, los presupuestos dedicados a la seguridad están disminuyendo y muchos CISO siguen teniendo dificultades para participar en las mesas de decisión en la fase estratégica. 

    El problema es aún más evidente en las pymes, donde la atención se centra en iniciativas con un retorno directo: nuevos productos, nuevos servicios, nuevas geografías. Todo lo que genera valor tangible tiene prioridad, pero en un contexto así, la ciberseguridad solo puede considerarse (todavía) como una medida técnica, no como un acelerador del negocio

    La seguridad se convierte en un requisito clave para cualquier iniciativa empresarial 

    Poco a poco, gracias a una digitalización cada vez más generalizada y a la transformación de los datos en el pilar fundamental de cualquier organización, la seguridad se ha convertido en una condición indispensable para cualquier iniciativa empresarial, pasando a formar parte de pleno derecho de los factores que permiten el crecimiento.  

    Más adelante entraremos en más detalles. Por ahora, basta con considerar que, por ejemplo, una postura cibernética madura permite acelerar la adopción de nuevas tecnologías, creando las condiciones para innovar sin exponer a la organización a vulnerabilidades estructurales. Otro ejemplo: en el ámbito de las fusiones y adquisiciones, una integración segura de los sistemas de información permite activar sinergias operativas y digitales más profundas, haciendo que la nueva estructura sea más sólida, eficiente y competitiva.

    En todos estos casos, y en muchos otros, se produce el verdadero cambio conceptual: la ciberseguridad no solo protege los márgenes, sino que los hace posibles.  

    El valor de la ciberseguridad como generador de crecimiento      

    Dejando a los analistas la tarea de cuantificar el impacto mediante modelos específicos, profundizamos en el tema anterior tratando de comprender cómo la ciberseguridad genera valor tangible para las organizaciones y se convierte así en una palanca estratégica.

    El impacto en el lanzamiento de nuevos productos y servicios

    Una ciberseguridad sólida es lo que hace posible, en la práctica, la entrada en nuevos mercados o el lanzamiento de productos y servicios, especialmente digitales. Pensemos en una plataforma de IA o en una aplicación móvil para la gestión de servicios críticos: sin un sistema de seguridad nativo —que integre la privacidad, la gobernanza de datos, la autenticación y la protección contra abusos— el producto ni siquiera podría lanzarse. Sin embargo, como se ha mencionado anteriormente, el valor no consiste en limitar los daños, sino en acelerar el tiempo de comercialización, facilitar la adopción por parte de los usuarios y garantizar el cumplimiento de normativas complejas desde la fase de diseño. Un tiempo de comercialización reducido y una adopción potenciada solo pueden conducir a un aumento de los ingresos. 

    La seguridad crea una ventaja competitiva 

    En mercados muy competitivos, el posicionamiento viene determinado (también) por la capacidad de integrar la seguridad en cada proyecto, producto o servicio que se ofrece en el mercado. Sencillamente, quienes diseñan servicios digitales con lógicas de confianza cero, quienes gestionan los datos personales de forma transparente, quienes previenen las amenazas sin lastrar la experiencia del usuario, se posicionan mejor que los demás. En muchos casos, la ciberseguridad es un elemento diferenciador, percibido y valorado por las partes interesadas, especialmente cuando se asocia a certificaciones, auditorías y cumplimiento internacional. En otras palabras, la seguridad no solo protege el valor, sino que lo construye y lo defiende en el mercado

    El impacto en la confianza y la experiencia del cliente 

    Adoptar una postura de seguridad avanzada significa, ante todo, reducir al mínimo el riesgo de interrupciones operativas: eventos que siempre repercuten, directa o indirectamente, en la experiencia del cliente. Ya se trate de un servicio B2C accesible a través de una aplicación o de una plataforma B2B en la que se basa el suministro de materias primas o productos en los puntos de venta, la continuidad es parte integrante de la calidad percibida

    En el ámbito digital, la seguridad es aún más importante. Una ciberseguridad madura garantiza la resiliencia, la capacidad de escalado y la protección contra amenazas avanzadas y ataques dirigidos, incluso en entornos cloud distribuidos. Esto se traduce en experiencias más fluidas, fiables y coherentes, tanto en la fase de acceso (por ejemplo, autenticaciones rápidas, incorporación simplificada) como en el uso diario de los servicios. 

    Facilita los procesos de innovación 

    La innovación necesita entornos controlados y confianza en los procesos tecnológicos. Por eso, una postura avanzada en materia de ciberseguridad es hoy en día un verdadero facilitador de la innovación, que a su vez es un motor del crecimiento empresarial.  

    Cuando la función de seguridad trabaja de forma integrada con los equipos de desarrollo, operaciones y negocio, es capaz de prevenir cuellos de botella, permitir la experimentación y proteger los activos estratégicos desde las primeras fases del ciclo de vida de la innovación. Ya se trate de un prototipo de servicio de IA o de una solución digital expuesta a integraciones externas, la ciberseguridad permite probar, iterar y escalar sin comprometer el proyecto y/o la empresa

    Nuestra visión: la seguridad como palanca estratégica para el negocio 

    En Kirey, creemos que la seguridad es una función que potencia el negocio y el crecimiento empresarial, por lo que ayudamos a las organizaciones a mejorar su postura de seguridad con una actividad de consultoría específica, con servicios dedicados y asociaciones tecnológicas de primer nivel.  

    Gracias a un enfoque integrado, que combina experiencia en ciberseguridad, arquitecturas en la nube, inteligencia artificial y desarrollo de aplicaciones, podemos acompañar a empresas e instituciones en su proceso de evolución, supervisando todo el ciclo de transformación digital, desde la estrategia hasta la seguridad de los sistemas, desde el diseño hasta la adopción de soluciones. 

    Si desea descubrir cómo convertir la seguridad en una ventaja competitiva, póngase en contacto con nosotros: nuestros expertos están listos para ayudarle con soluciones concretas, estratégicas y a medida. 

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