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¿Cómo se desarrolla un software conforme a la NIS 2?

Kirey

  

    La Directiva NIS 2 redefine el marco europeo para la ciberseguridad de los servicios esenciales e importantes. En comparación con la normativa anterior, las novedades son sólidas: obligaciones extendidas a más sectores, refuerzo de las medidas técnicas y organizativas, mayor atención a la cadena de suministro y nuevas sanciones en caso de incumplimiento.

    En este artículo no nos centraremos en todo el marco normativo, sino en un aspecto específico: el impacto de la NIS 2 en el ciclo de vida del software y las responsabilidades de todas las empresas que diseñan, desarrollan o suministran aplicaciones de negocio.

    Por qué la NIS 2 también afecta al desarrollo de software 

    La Directiva NIS 2 no entra en detalles sobre las tecnologías o las medidas de seguridad que deben integrarse en el código de las aplicaciones, porque esa no es su función. Se trata, más bien, de una normativa de alto nivel que define principios generales y obligaciones de resultado, dejando que sean las normas ejecutivas, los estándares técnicos y los marcos internacionales (como ISO, OWASP y NIST) los que traduzcan estos principios en prácticas operativas, herramientas y metodologías adaptables al contexto específico de cada organización. En otras palabras: la NIS 2 dice qué debe hacerse, no cómo hacerlo.

    La referencia más explícita al software se encuentra en el artículo 21, donde el legislador declara la necesidad de adoptar medidas adecuadas para garantizar la “seguridad de la adquisición, el desarrollo y el mantenimiento de los sistemas informáticos y de red, incluida la gestión y la divulgación de vulnerabilidades”. El principio es más amplio: la Directiva establece la obligación, para las entidades esenciales e importantes, de adoptar medidas técnicas, operativas y organizativas adecuadas y proporcionadas para gestionar los riesgos de seguridad de las redes y los sistemas de información. Y la seguridad, inevitablemente, comienza en el software.

    Antes de los firewalls, antes de la monitorización e incluso antes de la infraestructura, está el código de la aplicación. Un software vulnerable es el primer eslabón débil de la cadena de seguridad: puede exponer servicios esenciales, invalidar los controles perimetrales y comprometer la resiliencia global de la organización. Por eso, hablar de NIS 2 significa también hablar del Ciclo de Vida de Desarrollo de Software Seguro (SSDLC).

    Este tema es de todo menos trivial. Para ser considerado seguro frente a las amenazas y vulnerabilidades analizadas, un software debe ser:

    • Diseñado y desarrollado bajo los principios de security by design y by default.
    • Probado constantemente ante vulnerabilidades conocidas, incluidas las introducidas por componentes de terceros o de código abierto (open source).
    • Monitorizable y actualizable a lo largo del tiempo, para garantizar que cualquier fallo pueda ser identificado y corregido con rapidez.

    Por este motivo, aunque la NIS 2 no sea una norma diseñada específicamente para desarrolladores, impone indirectamente la adopción de buenas prácticas de desarrollo seguro. Veamos cuáles son las principales.

    Una metodología segura, by design y by default  

    El cumplimiento de la NIS 2 requiere, en primer lugar, un cambio de perspectiva: desde el punto de vista del desarrollo y la gestión de software, la seguridad no puede ser una reflexión posterior al proceso, sino que debe integrarse desde las fases de diseño. En términos prácticos, esto significa no solo adoptar metodologías modernas de gestión del ciclo de vida del software (DevOps), sino incluir medidas de seguridad (análisis de código, pruebas, integración de prácticas de codificación segura...) en cada fase del ciclo de vida. Un modelo de éxito es DevSecOps, que integra los controles de seguridad directamente en las cadenas de desarrollo y despliegue (pipelines), automatizando los análisis estáticos y dinámicos del código, la gestión de dependencias, el control de configuraciones y la aplicación de parches. 

    Análisis de riesgos y gestión continua de vulnerabilidades  

    Antes de escribir código, es necesario conocer el contexto y evaluar el riesgo. Un proceso conforme a la NIS 2 debe partir de un análisis preventivo de los riesgos vinculados a la aplicación: amenazas potenciales, superficies expuestas, tipos de datos tratados, interacciones y dependencias de otros sistemas (posiblemente de terceros). Esto permite priorizar las intervenciones en función del riesgo real y diseñar soluciones que equilibren seguridad, rendimiento y escalabilidad.

    Un elemento central es la gestión de vulnerabilidades: identificar y corregir debilidades conocidas, rastrear las dependencias utilizadas (también mediante la SBOM, Software Bill of Materials), evaluar las actualizaciones y monitorizar los avisos de seguridad que afecten a componentes de terceros y open source.

    Logging, monitorización y observabilidad

    La Directiva NIS 2 traslada el enfoque hacia la gestión proactiva del riesgo ciber. La normativa impone un enfoque sistémico basado en la identificación, evaluación y mitigación de riesgos de forma continua y demostrable.

    La implementación de sistemas de monitorización es la condición necesaria para cumplir con este requisito, ya que no se puede gestionar lo que no se conoce. Para responder a las exigencias de la NIS 2, que incluyen la capacidad de detectar y notificar incidentes de forma oportuna, la observabilidad es la respuesta más adecuada. Esta permite comprender no solo qué está sucediendo, sino por qué (por ejemplo, una dependencia externa que no responde o un error en un microservicio específico).

    Si el software è observable —es decir, si ha sido diseñado para serlo— es posible cumplir con los estrictos plazos de notificación de incidentes y, sobre todo, realizar análisis profundos del software para demostrar su resiliencia y mejora continua.

    Actualización y gestión del ciclo de vida

    Un software nunca está "terminado" porque siempre debe tener en cuenta nuevas amenazas y vulnerabilidades. La aplicación debe actualizarse continuamente, evitando por supuesto la introducción de nuevos errores. Por ello, es esencial que los sistemas de software se gestionen mediante procesos estructurados de desarrollo e implementación de parches, con rollbacks seguros, validación de lanzamientos y comunicación transparente hacia los usuarios finales. 

    Al lado de las empresas para el desarrollo de software seguro

    Una de nuestras competencias principales es el desarrollo de software, al ser la base de cualquier proyecto de transformación digital. En Kirey desarrollamos software siguiendo metodologías modernas y ágiles, fundamentadas en el rendimiento, la escalabilidad y, por supuesto, la máxima seguridad. No lo hacemos solo para garantizar el cumplimiento normativo de mandatos tan importantes como la Directiva NIS 2, sino porque es a través de la seguridad como se construye la confianza con el cliente, se protege la reputación corporativa y se salvaguardan los datos y procesos clave.

    Si quieres descubrir cómo podemos ayudarte a desarrollar software de alto rendimiento y moderno, pero también seguro y conforme a las normativas, contáctanos.

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